Fantasía sería la palabra para describir las fotografías de Tim Walker. Radicado en Londres hace muchos años, su interés por la fotografía comenzó cuando trabajó en Condé Nast, más exactamente catalogando el archivo de Cecil Beaton.
Nació en Devon-Dorset, Inglaterra en 1970. Su madre es la escritora de cocina Lorna Walker (Clever with Cream, The Complete Bread Book), que con su fallecido padre, Colin Walker, renovaban viejas casas, es así que TimWalker y su hermano crecieron cocinando, pasando sus días en campamentos, construyendo túneles, una infancia feliz, como declararía Walker en una entrevista.
Terminó sus estudios de fotografía en el Exeter Art College, trabajando después como fotógrafo freelance y trasladándose luego a New York, donde trabajaría como asistente de Richard Avedon.
Su carrera tomaría vuelo cuando gana el tercer lugar en el Independent Young Photographer of the Year Award, es así que a los 25 años comienza a hacer sus primeros trabajos para revistas como Vogue Italia y UK, W y Harper´s Bazaar.
Tomó su primera fotografía de moda para la revista Vogue, a los 25 años, y desde entonces se ha hecho regular en las ediciones de USA, Italia y la Británica. Además trabaja para las campañas de Barney, Comme des Garcons, Gap y Yohji Yamamoto.
En una entrevista declara que escogió la fotografía de moda, porque es la única en el área en donde se puede crear fantasías y lo que siempre le interesó a él de la fotografía fue el tema de lo irreal.
Sus fotografías son como fantasías donde las modelos son parte de todo un escenario barroco, donde puede combinar caballos blancos, aviones dentro de una casa, huevo dorados y todo con una luz que lo hace ver etereo, como un sueño. Se especializa en mezclar lo absurdo con lo rutinario, así es como puede poner a una modelo dentro de una revista gigantesta de Vogue y lo principal es que siempre cuenta una historia.
Este mundo imaginario tiene su reminicencias en la niñez de Walker, específicamente en la campiña británica. Así sea la locación en una vieja casa victoriana, en el campo, el ballet, un romántico “tea party” y hasta un guiño a Alicia en el país de las maravillas siempre tendrán ese sabor inglés de una niñez feliz.
Se inspira en todo, desde el viento, una flor, el color de una pared y a partir de eso empieza a hacer sus bocetos, porque sus escenarios a gran escala hacen que Walker siempre prepare sus bocetos de antemano, desde como será la iluminación y el escenario hasta donde se ubicará la modelo.
Idearlo le toma un mes, más la organización de la producción puede tomar 2 semanas. Además declara que para él “las mejores fotos ocurren en el tercer día de toma de fotos, cuando el equipo está más relajado y la modelo llega a entender mejor la idea de la historia”.
La luz que siempre utiliza en sus fotos es luz natural, nunca trabaja en estudios, siempre trabaja en exteriores o si lo hace en interiores, es en una casa con grandes ventanales donde entre la luz, de vez en cuando sólo usa un flash que simule la luz natural, pero casi nunca lo utiliza.
Elementos que encontraremos en sus fotografías:
- inspiración en la campiña británica
- globos, animales en colores pasteles
- luz natural
- elementos grandes de lo normal (guantes donde entra la modelo, por ejemplo)
- inspiración en cuentos o muñecos de la infancia (Alicia, El soldadito de plomo, La sirenita).
En el 2008, más de una década después que comenzara su carrera como fotógrafo, el Museo de Diseño de Londres hizó una retrospectiva de su trabajo. Además en Septiembre de este año estrenó un cortometraje llamado “The Lost Explorer”, Walker se inspiró en la pequeña historia escrita por Patrick McGrath en donde una joven descubre a un explorador de la época victoriana en su jardín.
¿Por qué ahora entrar en el mundo de las películas? “Porque con la fotografía, uno siempre congela un momento más que liberarlo”, Walker comenta. “Hubo muchas ocasiones en donde tome una foto y después vi algo tan hermoso como el viento entrando en el set”. Pero ha sido un aprendizaje también, “Siempre he construido historias a través de lo visual y ahora tuve que aprender a sacrificar lo visual para contar una historia” dice Walker.
Walker comenzó a filmar “The Lost Explorer” en Febrero del 2010, mientras que su presupuesto para una toma de fotos llega a 100 mil libras, en esta oportunidad tuvo que pedir ayuda a gente con la que trabajo por años, es así que actores del calibre de Toby Stephens y Dexter Fletcher colaboraron con Walker gratuitamente, además Mulberry presentó el cortometraje en la semana de la moda de Londres este pasado Septiembre.
El próximo proyecto de Walker es hacer un largometraje y trabajar con la novela The Wasp Factory de Iain Bank, “sería un sueño hecho realidad”, dice Walker.
- Editorial: The Fashion and the Fantasy
- Editorial: The Fashion and the Fantasy
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fuente: http://forums.thefashionspot.com/f71/tim-walker-photographer-21315-27.html




























































































